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¿Yo? ¿Volver con mi ex? No gracias...

Esta semana me apetecía tratar de nuevo el tema de las relaciones de pareja, aunque desde un punto de vista diferente, el de los "ex", porque me doy cuenta de que tener una relación es una de las mayores preocupaciones y de los principales anhelos de la gente. Es algo muy habitual y es de esperar, ya que la mayoría de las personas siguen relacionando el amor únicamente con el amor de pareja y no con el amor por sí mismos/as, y ahí es donde entran en juego los ex, y esos pensamientos en los cuáles te convences de que no es tan mala idea volver con tu ex, que cometiste un error al dejarle/la y que nunca vas a encontrar a nadie más que te quiera, que te entienda o que te aguante porque, amigo/a mío/a, sabes que tienes tus rarezas y que a veces no es fácil tratar contigo.

Una vez más la serie "Sexo en Nueva York" ha sido mi inspiración para el post (¡vendita HBO!), pues en un capítulo Carrie se pregunta si existen las almas gemelas o si las personas estamos "condenadas" a estar solas de por vida. En ese punto es cuando empieza a plantearse que en su vida amorosa se ha limitado siempre a echarle la culpa a sus exnovios de sus rupturas o de sus motivaciones para no querer seguir con ellos y que, quizá, el problema por el que las relaciones no siguieron adelante no fueran todos sus exnovios sino ella. Y aquí hace su aparición la vocecita en tu cabeza: "Me equivoqué. No tenía que haber dejado a Fulanito/a. Nunca más voy a encontrar novio/a y me quedaré solo/a toda la vida. ¿Y si le/la llamo para volver a intentarlo?" Estoy segura de que te has planteado esto mismo varias veces en tu vida.

Los factores que entran en juego en estos pensamientos recurrentes que se te vienen a la cabeza cuando te sientes solo/a son varios:

  1. El miedo a la soledad: si te fijas bien, en el 90% de los casos tu miedo intrínseco no es no tener pareja, sino estar solo/a, y son dos cosas bien distintas. La inmensa mayoría de las personas le teme al hecho de quedarse sola, no al hecho de no tener pareja pero, por algún motivo, se confunden. Como ya expliqué en este post, la soledad hoy en día se ha convertido en sinónimo de "nadie me quiere", lo cuál lleva a la auténtica razón de tu miedo a estar solo/a que es tu falta de capacidad para tener una relación sana contigo/a mismo/a. No te atreves a cultivar esta relación porque implica empezar a desenterrar todas aquellas facetas que no te gustan de ti mismo/a, superar el dolor o la vergüenza que te provocan, aceptarlas e integrarlas. ¿Por qué? Por el segundo factor de esta lista...

  2. La falta de amor por ti mismo/a: cuando no te amas como te mereces te haces daño y entras en dolor. Si no sabes gestionar tu dolor, este te llevará al sufrimiento y cuando estás en sufrimiento inevitablemente te instalas en el papel de víctima que padece una situación que le viene dada de fuera y sobre la que no tiene control. En esta situación necesitas a alguien que te rescate de tu sufrimiento (es decir, de tu soledad), y ese alguien en nuestra sociedad equivale al prícipe azul, en el caso de las mujeres; y a la mujer amorosa, que te cuida siempre pase lo que pase y que está a tu servicio, en el caso de los hombres.
    Es decir, ante tu soledad recurres a un salvador externo. Y no puedes estar más equivocado/a, porque con esto lo único que estás haciendo es una cesión de poder. Cedes tu poder a tu potencial futura pareja, cedes tu poder a la creencia de que tener pareja es la solución a tu sufrimiento... pero esto no es así, y si llevas ya un tiempo leyéndome ya lo sabes.
    La única solución a tu sufrimiento es que te ames de verdad, que te aceptes, que te veas como la prioridad número uno en tu vida. Y solo ahí, cuando hayas entendido e integrado por completo este concepto, verás que no necesitas a nadie para ser feliz y que no existe eso a lo que tanto le temes, la soledad. La soledad es otra creencia más y curiosamente, en este caso, no es una creencia inventada por la sociedad, aunque sí acrecentada y magnificada por ella, sino que es una creencia que procede de ti, de tu miedo a verte por completo, a desnudarte ante tu sombra y a aceptar y amar esa sombra igual que aceptas y amas tu luz.
    Y pasamos al tercer factor, resultado de no superar la creencia de que la soledad es mala...

  3. Querer volver con tu ex: este es el tema fundamental del post y donde me voy a centrar, porque mi intención es que entiendas las implicaciones que tiene de verdad el hecho de que te plantees alguna vez volver con tu ex, para bien y para mal, que seas consciente de verdad de lo que esto significa.
    Como ya podrás imaginar, el tema de querer volver con tu ex, de primeras, es producto del miedo, de tu miedo a la soledad. ¿A que cuando estás fenomenal con tu pareja no te planteas en ningún momento volver con tu ex? Ni se te pasa por la cabeza. Es normal, estás feliz en una nueva relación de pareja, te sientes completo/a y pleno/a y, por lo tanto, no le temes a la soledad porque te sientes acompañado/a en todo momento. No solo te sientes acompañado/a por tu pareja, sino que como te encuentras en un estado de felicidad sostenida, te sientes acompañado/a por ti mismo/a, por tu buena energía, por tus buenas vibraciones y por tu alegría. En estos momentos sí te consideras una buena compañía para ti mismo/a, con lo cual te aceptas. Sin embargo, cuando estás bajo/a de ánimo no emites buenas vibraciones y no te consideras una buena compañía, te rechazas y ahí es cuando llega el sentimiento de soledad. Por lo tanto, ya de partida, el sentimiento de querer volver con tu ex nace de un mal planteamiento.

  • En segundo lugar, hay que entender que cuando una relación llega a su fin es por algún motivo. En esta vida nada ocurre de manera fortuita. Fueras tú o fuera tu pareja quien decidiera poner fin a la relación, aquella decisión se tomó, y se tomó por algún motivo. Fuera el que fuera constituyó una razón lo suficientemente poderosa como para terminar la relación y no hay ningún motivo para pensar que esas razones hayan cambiado o ya no existan. Lo único que te lleva a pensar que ahora las cosas pueden ser diferentes es tu ego y su miedo a que te quedes solo/a contigo mismo/a, porque eso llevaría a que lo descubrieras, a que te dieras cuenta de que te está cargando de una serie de creencias que no son reales, que están tan solo concebidas para mantenerlo en su zona de confort sin tener que enfrentarse a sus miedos ni afrontar las consecuencias de ningún posible cambio. El ego es demasiado astuto y en su afán de supervivencia es capaz de sacrificar tu bienestar emocional por sentirse seguro y a salvo y por mantenerte en lo que él considera una zona de seguridad.

  • En tercer lugar, querer retomar una relación pasada significa aferrarte a tu pasado y eso no es amor, eso es apego. El apego es precisamente el mecanismo del que te hablaba, ese del que ego se vale para mantenerte en su zona de confort y no tener que enfrentarse a cambios. Para el ego es válido el dicho de "más vale malo conocido que bueno por conocer", pero para tu alma no. Tu alma busca la expansión, el crecimiento y el conocimiento de sí misma, y eso no se consigue quedándote en tu zona de confort, quedándote con lo ya conocido o, lo que es peor, optando voluntariamente por quedarte con tu pasado en lugar de apostar por tu presente. Cuando la decisión de echar mano de tu pasado viene motivada por el miedo y es, por tanto, una decisión que procede de tu ego, entonces ten por seguro que no te llevará a buen fin. Las decisiones que proceden del ego pueden darte alegrías o satisfacciones a corto y medio plazo, pero nunca a largo plazo. Para encontrar felicidad y paz sostenidas, a largo plazo, las decisiones deben proceder de tu Ser. Es por este motivo por lo que es tan importante cultivar la relación contigo mismo/a, y me repito una vez más, porque solo desde el conocimiento de ti mismo/a serás capaz de tomar decisiones desde tu Ser y no desde tu ego.

Por lo tanto, si estás planteándote volver con tu ex, mi consejo es que primero te dediques un tiempo para responder con sinceridad a las siguientes preguntas:

  • ¿Para qué quiero volver con mi ex?
  • ¿De dónde procede este deseo: de mi ego o de mi interior?
  • ¿Es una decisión motivada por el miedo?
  • ¿Cómo de grande es mi miedo a la soledad?
  • ¿Estoy optando por quedarme con lo "malo conocido"?

Volver con un ex no es necesariamente una mala decisión, es posible que todavía os queden cosas por vivir juntos. Pero únicamente cuando estés seguro/a de que la decisión procede de una certeza que va más allá del quedarte solo/a y de tu miedo a no volver a encontrar pareja nunca más.
Cuando tengas la seguridad de que puedes seguir adelante, de que estás en paz contigo mismo/a y de que no necesitas ninguna pareja para ser feliz, solo entonces podrás plantearte si de verdad quieres volver con tu ex y solo entonces estarás encarando esa decisión desde el lugar correcto, que es la serenidad, y no desde el miedo, porque solo en ese momento tu pasado habrá dejado de ser tu pasado para convertirse en una nueva posibilidad de presente.

Apegos

Marta

Marta

Apasionada, sincera y auténtica. Una mujer que corre con los lobos. En esta aventura que es la vida y en mi camino personal hacia el autoconocimiento, quiero compartir con el mundo mis descubrimientos

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