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Si te sientes solo/a, ¡alégrate!

Espero que el título de este post te haya dejado preguntándote si has leído bien, y la respuesta es: sí, has leído perfectamente. Alégrate si te sientes solo/a, porque esta situación puede ser tremendamente beneficiosa para ti si sabes aprovecharla bien.

La mayoría de la gente no sabe estar sola y, no solo eso, sino que además no le gusta estar sola y ni siquiera hacen un mínimo esfuerzo por ver qué se siente realmente estando solo. En la sociedad en la que vivimos, estar solo/a es sinónimo de "soledad", y soledad se ha convertido en sinónimo de "no tienes a nadie que te quiera". Yo también he pasado por ahí, te lo aseguro, por momentos en mi vida en los que si me encontraba un viernes por la noche en casa sin planes y sin nadie con quien salir me sentía una fracasada; o si pasaba tres días seguidos sin salir con nadie, aunque fuera a tomarme un café o dar un paseo, me entraba muchísima tristeza y me preguntaba qué estaría haciendo mal. Hoy en día, bendigo los momentos de soledad, y más adelante te contaré el motivo.
Es de lo más normal que en estos días rehuyamos la soledad, porque se nos incita de mil maneras a que cultivemos cuántas más relaciones mejor. Todo el mundo está deseando tener cientos de amigos en Facebook, miles de seguidores en Instagram y Twitter, etc. y, si no, parece que tu vida o tú mismo/a no le interesas a nadie. ¡De verdad que no sé en qué momento se empezó a identificar el éxito en las relaciones personales con el número de amigos o seguidores en tus redes sociales! Es para echarse a llorar... Para empezar, este tipo de relaciones son virtuales y, en la mayoría de los casos, es gente que no conoces para nada y, si te fijas bien, muy pocas personas tienen la conciencia de pararse a pensar si todos esos amigos y esos seguidores son gente de calidad, "de calidad" en el sentido de que son personas que están aportando algo bueno a sus vidas. No, lo único que cuenta es el número, cuánto más alto mejor, aunque luego si veo a esa persona por la calle ni la saludo porque, claro, solo tenemos relación a través de internet, nada más. ¿Te das cuenta?
Entonces hay personas que incluso se preguntan por qué nadie las quiere y asumen que hay algo que está muy mal en sus vidas si durante un día nadie interactúa en sus redes sociales, si de repente escriben un whatsapp a sus amigos y estos contestan solo pasadas unas horas, o no contestan.

Aquí voy a abrir un inciso muy breve a raíz de esta última reflexión que, de verdad, espero que pienses con detenimiento: ¿te das cuenta de que tus amistades, tus familiares y/o tus conocidos no están ahí para satisfacer tus necesidades y dedicarte su tiempo exactamente en el momento en que tú quieres algo? ¿Eres consciente de que, igual que tú tienes días en los que estás más ocupado/a y no puedes atender a tu teléfono o correo electrónico, a los demás les pasa exactamente lo mismo? ¿Te das cuenta de que la mayoría del tiempo no estás diciendo nada en tus mensajes, sino que simplemente hablas por hablar, porque te aburres o porque quieres que suene el "bip" del teléfono que avisa de que te ha llegado un mensaje?
Y si es así, ¿entonces por qué te enfadas cuando la gente no responde a tus mensajes inmediatamente? ¿Por qué das por sentado que tienes que ser la prioridad en sus vidas?

Retomando el tema de la soledad, la verdad que se esconde tras el hecho no ser capaz de estar solo/a o, si lo expreso con otras palabras más poderosas, la verdad que se esconde detrás del hecho de que no seas capaz de pasar tiempo contigo mismo/a es que no te conoces, no estás mostrando ningún interés por cultivar una buena relación contigo mismo/a (¡la persona más importante que hay en tu vida!) presuponiendo, sin ningún fundamento, que lo que averigües no te va a gustar. ¿De verdad te tienes en tan baja estima? Pues si es así, tienes que empezar a revertir esa situación ya mismo. Siempre lo digo, y lo voy a seguir diciendo hasta la saciedad, porque esta es la clave para todo: tienes que conocerte. Conocerte a ti mismo/a es el primer paso de un recorrido que, en última instancia, te llevará a quererte y amarte de nuevo, que es el secreto para llevar una vida feliz y armoniosa. Estar solos/as nos permite conocernos en profundidad, porque nos obliga a pasar tiempo con nosotros/as, lo que hace que, irremediablemente, terminemos haciéndonos preguntas sobre aquellos temas que no queremos afrontar porque nos dan miedo.

Obviamente, si tu problema es que no sabes o te da miedo estar solo/a, el primer tema que tienes que plantearte es por qué, ¿qué representa para ti la soledad y por qué la temes? La respuesta es, en el 99% de los casos, que tienes miedo al rechazo (lo cual es en realidad un miedo a no ser suficiente para los demás, ni para ti mismo/a), y este miedo al rechazo te hace aferrarte cada vez con más fuerzas a las personas que tienes a tu alrededor, o bien estar buscando constantemente personas nuevas con las que ocupar tu tiempo para no sentirte solo/a.
Los problemas empiezan cuando los demás no tienen la misma necesidad que tú de rodearse constantemente de otras personas, porque ellos/as sí cultivan la relación consigo mismos/as (en mayor o menor medida). Llegará un momento en el que inevitablemente los vas a agobiar con llamadas o mensajes constantes, queriendo quedar cada pocos días y, en resumidas cuentas, queriendo convertirlos en tu remedio para no estar solo/a. No solo cada persona tiene sus propios ritmos en sus relaciones sociales sino que, además, cada persona es un mundo, y no todos reaccionamos igual ante el interés de los demás. Hay personas que se sienten extraordinariamente bien cuando están solas por lo que, aunque disfruten de la compañía de los demás, no es algo que necesiten, y recalco el verbo "necesitar" porque de verdad no lo necesitan, simplemente disfrutan de la compañía de los demás. Otras personas llevan un ritmo de vida vertiginoso, y por mucho que les guste pasar tiempo contigo, no podrán dedicarte todo el tiempo que tú deseas, sencillamente porque no lo tienen.

Así que debes aprender también a respetar los tiempos de los demás pero, ante todo, debes cultivar la relación contigo mismo/a. ¿No sería muchísimo mejor poder pasar momentos de calidad contigo mismo/a y disfrutarlos, en vez de angustiarte porque no tienes nadie con quien estar?
De nuevo, te invito a que realices un ejercicio de introspección y a que te hagas preguntas, preguntas de esas que da miedo contestar pero que, cuando superas esa barrera y empieza a reconocerte a ti mismo/a la verdad, sientes una enorme liberación y el camino se despeja ante ti para empezar a actuar movido/a por la confianza y la seguridad en ti mismo/a y no por el miedo y las dudas.

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Marta

Marta

Apasionada, sincera y auténtica. Una mujer que corre con los lobos. En esta aventura que es la vida y en mi camino personal hacia el autoconocimiento, quiero compartir con el mundo mis descubrimientos

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