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Cómo superar una ruptura de pareja con éxito

Este post pertenece a la serie de relaciones de pareja y amor que estoy haciendo durante este mes, y que tendrá un total de 5 publicaciones. Pero hoy voy a tratar las relaciones desde otra vertiente distinta, no esa en la que te cuento cómo deberías enfocar tu relación para que sea duradera, para que sea sana y para que te haga a ti y a tu pareja lo más felices posible, sino que hoy voy a hablarte de qué hacer para superar una ruptura con éxito y en el menor tiempo posible.

Creo que todas las que estáis leyendo esto ahora mismo habéis pasado por una ruptura de pareja y, tanto si sois vosotras a las que han dejado como si habéis sido vosotras las que habéis acabado la relación, sabréis que una ruptura nunca es fácil. Hay muchos sentimientos implicados, se ha producido un intercambio de energía muy íntimo con la otra persona, y romper ese flujo de energía es doloroso y tiende a agotarnos física, mental y anímicamente. Todos estos son procesos normales. Pero sucede que cuando es a ti a la que dejan cuesta mucho más reponerse que cuando eres tú quien deja a tu pareja.

Cuando terminas una relación, en cierta manera ya has pasado página en tu mente. En mi opinión, cuando decidimos poner fin a una relación de pareja, esta decisión tiene que estar muy meditada y tenemos que ser muy conscientes del paso que vamos a dar. Por lo tanto, si cuando terminas tu relación no has empezado ya a pasar página en tu cabeza, entonces es que estás tomando la decisión demasiado en caliente y, quizá, más tarde te arrepientas de haberlo hecho. Pero si tomas tu decisión después de haber meditado muy bien las cosas, las implicaciones que esto tendrá para ti, si eres consciente de cómo va a cambiar tu vida, de las dificultades y las facilidades que se te presentarán, entonces hay pocas probabilidades de que te arrepientas de tu decisión más tarde. Habrá momentos de duda lógicamente, eso es inevitable en las personas y más en las mujeres, ya que nuestras hormonas y nuestras emociones funcionan en ritmos circulares, por lo que puedes encontrarte perfectamente feliz y contenta hoy, y dentro de dos semanas sentirte tristona y sentir que echas de menos a tu ex.

Pero el mundo parece venírsenos encima cuando es nuestra pareja la que nos deja, ¿verdad que sí? ¿Y por qué será esto? Se debe al elemento número uno que condiciona las rupturas de pareja: los apegos. Un apego es una falsa sensación de necesidad de algo o de alguien, y en el caso de las relaciones de pareja es una supuesta dependencia de la pareja. Pero, ¿por qué es una sensación "falsa" o una "dependencia" falsa? Porque procede del ego y, por lo tanto, no es real, pero tu mente cree que sí lo es. El ego es el encargado de transmitirle a tu mente esta creencia de necesidad. Y, si te fijas, la propia palabra "apego" lleva dentro al "ego": AP-EGO.

El ego cumple dos funciones principales:

  1. Mostrarnos cuando no estamos vibrando en amor;
  2. protegernos de algo.

En el caso de los apegos, surgen como medida de protección del ego, te está protegiendo de una inseguridad y de un miedo, el miedo a qué harás o qué será de ti cuando tu pareja falte. A lo largo de una relación creamos toda una rutina basada en nuestra pareja; adaptamos nuestros horarios para poder ver a nuestra pareja y pasar más tiempo con él/ella; pasamos noches durmiendo en su casa en lugar de en la nuestra, o comiendo o cenando en su casa; conocemos sitios, restaurantes, bares, cines, etc. que a él/ella le gustan; conocemos a sus amigos y a su familia, etc. Cuando nos vemos ante la posibilidad de que todo esto a lo que nos hemos acostumbrado desaparezca de nuestra vida, de nuestra rutina, aparece el miedo.

Al ego no le gustan los cambios y lo que menos le gusta de todo es que lo saques de su zona de confor. La rutina y las costumbres son su zona de confort, ese espacio en el que él se siente seguro porque sabe qué puede esperar, cómo actuar, cuáles son los límites, etc. Pero ante la perspectiva de que tu rutina cambie, tu ego se rebela porque vislumbra cambios en el horizonte, es decir, enfrentarse a cosas que no conoce ni controla, situaciones en las que no se siente seguro ni sabe cómo actuar, etc. Por eso, para el ego, cuando hablamos de una ruptura de pareja, el sinónimo de salir de su zona de confort es "quédate con tu pareja". Pero si es precisamente tu pareja quien te deja, ahí tu ego no puede hacer nada, no es una decisión que dependa de él sino de la otra persona. Y su reacción es enfadarse, quiere a toda costa volver a su zona de confort e intenta hacerlo mandándote sin cesar mensajes del tipo: "me voy a quedar sola", "no voy a encontrar a nadie que me quiera más", "si me ha dejado es porque no soy lo suficientemente buena", "él es mi razón de vivir", "con nadie voy a estar mejor que con él/ella"... ¿Te suenan?

El primer paso para superar una ruptura de pareja con éxito es que te des cuenta de que todos estos mensajes que tan habituales son cuando nos han dejado (y, en ocasiones, cuando somos nosotras las que hemos acabado la relación) son producto del miedo de tu ego y de su resistencia a salir de su zona de confort, es decir, de lo ya conocido.

Te recomiendo que veas mi video de YouTube sobre este tema, porque te explico otras circunstancias añadidas que hacen que nos resulte difícil aceptar y superar las rupturas, especialmente cuando somos la persona a la que han dejado.

Sin duda, lo que más rápido va a hacer que superes tu ruptura y que empieces a retomar tu vida con entusiasmo y confianza es que dejes de preocuparte por qué estará haciendo tu ex y empieces a preocuparte por lo que TÚ quieres hacer. Las semanas después de la ruptura solemos pasarlas pensando en todo lo que hemos perdido, en cómo echamos de menos a la otra persona y en todas esas cosas que ya no volveremos a hacer. Es normal que dé tristeza pensar en estas cosas. Recuerda que siempre digo que es bueno experimentar toda la gama de emociones que están a nuestra disposición. La naturaleza es infinitamente sabia, mucho más sabia que nosotros, y si no tuviéramos que experimentar ciertas emociones, entonces directamente no nos habría dotado de la capacidad de sentirlas. Así que, si sientes tristeza, dolor o nostalgia, adelante, permítete tener todas esas emociones.

Pero no te regodees en ellas ni caigas en el victimismo, porque esta actitud no te va a ayudar en nada. En lugar de ello, empieza a pensar en todas las posibilidades que se abren ante ti ahora que ya no estás con tu pareja. No solo has ganado más tiempo para ti misma, sino que también has ganado más tiempo para estar con tu familia o con tus amigos, tiempo para apuntarte a unas clases a las que llevabas tiempo queriendo apuntarte pero no lo hacías porque a tu ex no le gustaban mucho, o porque te iba a ocupar una tarde entera que justo pasabas con él/ella. Todo lo que empieces a hacer por ti tras una ruptura es alimento para tu alma, y el alimento para tu alma te ayuda a reponer tu amor por ti misma, porque empiezas a dedicarte más tiempo, empiezas a ser una prioridad en tu vida (la prioridad ya no es tu ex, eres tú) y todo esto hace que tu autoestima aumente de forma natural.

Además, algo que también puede ayudarte mucho a superar tu ruptura es pensar que toda ruptura de pareja encierra un aprendizaje. Sí, para nuestra alma las rupturas son una oportunidad para evolucionar, para trascender situaciones, y si te permites extraer aprendizajes de tu ruptura, verás seguramente que es mucho más beneficiosa de lo que tu ego te está queriendo hacer creer. Sin embargo, si sigues aferrándote a tu relación, a algo que ya pertenece al pasado, no le estarás dando a tu alma la oportunidad de evolucionar como podría. Aferrarse al pasado es como del ego, no del alma, ya que el alma es atemporal.

El aprendizaje más grande que puedes sacar de una ruptura es que no necesitas a nadie para ser feliz ni para seguir adelante con tu vida, que todo lo que necesitas ya lo tienes, y eres TÚ.

Marta

Marta

Apasionada, sincera y auténtica. Una mujer que corre con los lobos. En esta aventura que es la vida y en mi camino personal hacia el autoconocimiento, quiero compartir con el mundo mis descubrimientos

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