/ crecimiento personal

Acepta y ama tu sombra

Absolutamente todos somos parte Dr. Jekyll y parte Mr. Hyde. Es nuestra naturaleza, no hay que darle más vueltas, ni castigarse o culparse por esa parte de nuestro ser que a veces se sale de control, que saca lo peor de nosotros/as y que es como una bestia enfurecida a la que no entendemos. El problema no es que tengamos una bestia enfurecida dentro de nosotros/as, el problema es precisamente no entenderla.

¿Has sentido alguna vez esa frustración propia de cuando quieres expresar algo y nadie te entiende? ¿O cuando estás teniendo una discusión y la otra persona parece un muro contra el cual chocas una y otra vez? Pues tu parte de sombra se siente así continuamente dentro de ti: frustrada y arrinconada. Los seres humanos tendemos a reprimir siempre nuestra sombra, porque desde pequeños nos enseñan que es una parte mala de nosotros/as, que no está bien, que esa parte no es digna de amor y, por lo tanto, que tenemos que deshacernos de ella. Pero es que nuestra sombra es parte de quiénes somos, es una pieza vital del puzzle que nos compone y, como tal, no podemos deshacernos de ella. ¿Qué hacemos entonces de niños para que nuestros padres, nuestros maestros, nuestros abuelos, y la sociedad en general, estén contentos con nosotros/as y nos sintamos aceptados/as? Reprimimos nuestra sombra. ¡Y esto es un ERROR! Sí, error con mayúsculas y sin pañitos calientes.

¿Qué pasa cuando acorralas a una bestia? ¿Qué pasa cuando reprimes tantísimo algo que no lo dejas respirar ni moverse? Pues que estalla, rompe sus cadenas y arrasa con todo lo que encuentra a su paso con una fuerza arrolladora. Y es normal, privar de libertad a nuestra sombra lo único que va a hacer a la larga es que se vuelva contra nosotros/as. Nos guste o no, nuestra sombra, aquello que podríamos definir como nuestra "parte oscura" (sencillamente porque la conocemos tan poco que generalmente se le atribuye la cualidad de ser "oscura"), está siempre ahí, nos acompaña a dónde quiera que vayamos y no vas a poder deshacerte de ella por mucho que quieras, ¡porque es parte intrínseca de ti! Así que, ¿qué puedes hacer para empezar a mejorar tu relación con tu sombra y que no te dé sustos cuando menos te lo esperas? Relaciónate con ella, igual que te relacionas con todas las demás partes de tu personalidad (la juguetona, la alegre y animosa, la pensativa, la de las ideas brillantes, etc.), escúchala y aprende a darle lo que necesita. No se trata de que des rienda suelta a tu sombra para que haga lo que se le antoja, pero sin duda es importante que conozcas esta parte de ti mismo/a para que sepas cuáles son sus anhelos y deseos. Por lo general, los anhelos y deseos de nuestra sombra son nuestros propios anhelos y deseos más íntimos y profundos, aquellos que no confesamos a nadie porque nos avergüenzan. Pero el hecho de que no los expresemos en voz alta no hace que sean menos ciertos ni que desaparezcan, ¿verdad? Lo mismo ocurre con nuestra sombra.

Por eso, las personas que tienen una relación pobre con su sombra o que no se relacionan bien con ella, que la rechazan, pasan por situaciones en su vida en las cuales no se reconocen. ¿Te suenan estas afirmaciones? "No sé qué me pasó", "yo no soy así", "yo nunca hago eso", "ese/a no soy yo"... En ese momento en el que no te reconocías emergió a la superficie tu sombra, harta de estar reprimida, y aprovechando un momento en que te despistaste y bajaste la guardia aprovechó para salir a la superficie y tomar el control durante unos minutos. Esto suele ocurrir en momentos de mucha tensión emocional (como en discusiones o peleas, dar un discurso o hacer una presentación en público, momentos en los que tememos por nuestra vida, días de "bajón", etc.) o cuando nos encontramos bajo el efecto de sustancias que adormecen nuestra parte lógica y consciente, como pueden ser el alcohol o las drogas. Ahí la sombra se crece, porque no está nuestra parte racional para controlarla y decirle a nuestra mente "oye, si dejas que tu sombra salga y se vea, nadie te va a querer". De nuevo entramos en el tema de las creencias, y es que si de niños relacionamos con la falta de amor esta parte de nosotros/as que a veces se enfurece, que hace cosas políticamente incorrectas e incluso locuras para encontrarse un poco más a sí misma, entonces de adultos seguiremos teniendo la misma sensación, que si sacamos a relucir aunque sea solo durante unos instantes nuestra parte más sombría, entonces nadie nos va a aceptar, porque en el fondo de nosotros/as pensamos que estamos haciendo algo malo. Entonces recurrimos a lo más fácil y lo que menos esfuerzo nos supone: reprimimos y sepultamos bajo más capas aún a la bestia.

Si este es tu caso y ocultas tu sombra por miedo a lo que pensarán los demás, o por miedo a no saber exactamente qué hay en esta parte de tu ser, entonces te invito a profundizar en ella y a quitarte de encima una creencia que actualmente no te está haciendo ningún bien, sino todo lo contrario. Es cierto, no puedes ir por la vida enfureciéndote o gritando cada vez que estás agobiado/a o agotado/a, ni puedes decir lo primero que se te pase por la cabeza en un intento por darle salida a tu sombra; lo inteligente y sensato es conocerla primero. No la mires con recelo ni temor, sé consciente de que es una parte de quién tú eres y, por ese preciso motivo, debes amarla y aceptarla exactamente igual que a las demás partes que componen tu ser. Conócela, siéntela en ti y ve integrándola poco a poco en tu personalidad. No la reprimas, simplemente déjala expresarse bajo la mirada cariñosa y atenta de tu mente juiciosa. Si haces esto, verás que tu sombra te aporta una fuerza ancestral y una seguridad en ti mismo/a que de ninguna otra manera podrías conseguir, pues derivan de la integración y la aceptación de todas tus partes y del amor a todo lo que tú eres.

A este conocimiento solo puedes llegar a través de un ejercicio contigo mismo/a, pasando tiempo en soledad (que no aislado/a) y escuchándote mucho, escuchando lo que tu Yo interior tiene que decirte. ¿Cuáles son esas partes de ti que crees que no son dignas de amor? ¿De dónde procede esa creencia? ¿Sigue siendo válida para ti hoy en día o estás viviendo sin darte cuenta con creencias caducas y obsoletas?

Marta

Marta

Apasionada, sincera y auténtica. Una mujer que corre con los lobos. En esta aventura que es la vida y en mi camino personal hacia el autoconocimiento, quiero compartir con el mundo mis descubrimientos

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